Nunca me olvidaré de aquel consejo de uno de los directivos de una compañía transitaria bien conocida en España:
"Vender antes de un C es perder dinero que podrías estar ganando. Los D sin embargo, ya pueden dar más dolores de cabeza que no te justifiquen las ganancias extra."
Nunca me olvidaré de aquel consejo de uno de los directivos de una compañía transitaria bien conocida en España:
"Vender antes de un C es perder dinero que podrías estar ganando. Los D sin embargo, ya pueden dar más dolores de cabeza que no te justifiquen las ganancias extra."